Mis dos Encuentros Sobrenaturales (+VIDEO)

Conoce la historia de estos dos encuentros sobrenaturales que marcaron mi vida para siempre

¨Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados¨ (Hechos 2:2)

Muchos ven los frutos de nuestro ministerio, todo lo que el Señor nos ha dado por gracia, y piensan que todo ha sido porque Dios me ¨eligió¨ o porque soy ¨especial¨. Pero yo te digo: Dime cuán especial es tu hambre y tu sed y te diré cuán extraordinariamente Dios te usará. Quiero inspirarte, quiero que conozcas un poco de mi historia.

He tenido dos encuentros prominentes con Dios que cambiaron mi vida para siempre, los cuales me han traído hasta aquí. Pero primero quiero contar…

Mi vida antes de Jesús

Nací el 21 de agosto del año 1991, en pleno ¨período especial¨ (período donde hubo extrema escasez y necesidad en Cuba). Según he escuchado, en la década de los ´90 hubo avivamiento en Cuba, pero mi familia ni yo nos enteramos de que Jesús estuviera vivo e hiciera milagros en Cuba en aquella época. No existían internet ni redes sociales como ahora.

Mi mamá, fruto de una relación de adulterio, natural de Granma, era espiritista. Mi papá, nacido en Cienfuegos y descendiente de abuelos españoles, practicaba la religión del ¨palo mayombe¨. Mi difunta abuela paterna Silvia Rodríguez, natural de un pueblo de campo llamado Yaguaramas de la provincia de Cienfuegos, fue la primera en toda mi parentela en conocer al Señor Jesús en 1990, justo un año antes de yo nacer. Hoy doy gracias a mi Rey, por tener el privilegio de ser el fruto de una anciana orando por más de 18 años por su familia.

Testigo por primera vez de un milagro

Recuerdo que, con sólo 10 años de edad, mi abuela estando de visita en nuestra casa, me llevó a una iglesia de nuestra localidad, donde un evangelista de otra nación estaba realizando una reunión sobrenatural. Pude ser testigo de un milagro poderoso: Un niño sordo mudo de nacimiento contemporáneo conmigo pudo recuperar su audición y hablar. Nunca se me olvida lo que le preguntó el Evangelista al niño: ¨ ¿Quién fue el que te sanó? ¨ Y el niño le responde hablando por primera vez, tartamudeando: ¨Jesús¨. Ese milagro me marcó tanto, que me convencí de todo lo que nos decía mi abuela sobre la idolatría, que era demoníaco. Pero no me llegué a convertir ni afirmar en los caminos de Dios.

Crecí y seguí en la santería a sabiendas que estaba lidiando con demonios. A los 12 años de edad comencé a fumar y a tomar alcohol escondido de mis padres. En cada aula, en cada grado escolar, fui literalmente el líder de lo negativo. Le hacía bullying a mis compañeros de clase, me burlaba de ellos, los ofendía, abusaba de ellos física y psicológicamente. Durante los dos primeros años del Pre-universitario humillé con burlas a una cristiana de mi aula.

MI PRIMER ENCUENTRO SOBRENATURAL

En agosto del año 2008, pocos días antes de cumplir los 17 años de edad, fui de vacaciones para casa de mi abuela Silvia. Un día, ella me pone un video de una cruzada de milagros del Apóstol Guillermo Maldonado realizda en Tegucigalpa, Honduras en el 2006. Al ver tantos milagros y sanidades, quedé en shock, comencé a temblar y a sollozar como un niño pequeño. Le entregué mi vida a Jesús en ese instante y nací de nuevo. Una felicidad inexplicable me invadió; Dios llenó cada vacío de mi corazón y desde entonces el cambio comenzó.

Al pasar de los días, noté que ya no decía más groserías ni malas palabras, no me metía con las mujeres en la calle, hablaba con amor a los que me maltrataban… Al comienzo del nuevo curso escolar, les conté a todos mi nueva fe. Nadie me creyó al principio, pero al ver mi cambio con los días, me decían: ¨ ¡Adrián, antes tú estabas loco, pero ahora estás más loco todavía! ¨

Un milagro extraordinario en Moa, Holguin

Para el año 2012 ya era un evangelista y misionero a tiempo completo, y hubo en Moa, Holguín un evento evangelístico en el que participé. Un niño de 12 años se acercó pidiendo oración de sanidad por su costilla torcida, pues tuvo un accidente a los tres años de edad donde una de sus costillas fracturó y creció con ella encorvada al punto que se le notaba al ponerse ropa. Al instante cuando oré por él Dios le enderezó su costilla a su lugar de manera sobrenatural. Al ver ese milagro tan poderoso, quedé en shock y el Espíritu Santo me susurró esta palabra: ¨2014¨. No dijo más, sólo supe que Dios quería hacer algo conmigo en ese año señalado. Jamás pensé que Dios me llamaría a pastorear. Un domingo 7 de septiembre del año 2014 quedó inaugurada nuestra Iglesia Casa de Gloria.

Antes de contar la segunda experiencia más significativa que tuve con Dios, les describiré una experiencia con un ángel pocos meses antes de fundar Casa de Gloria:

Aparición de un ángel

Estoy de misionero en Yaguaramas tomando una siesta en casa de mi abuela cuando de repente viene un ángel en sueños, pone una mano en mi cabeza y levanta la otra al cielo diciendo: ¨Padre, derrama sobre él tu Gloria¨. En ese instante, me ¨despierto¨ (pero sigo soñando) lleno de polvo de oro desde la cabeza hasta los pies. Después me despierto en realidad y no veo nada, pero escucho al Espíritu Santo decirme ¨eso viene pronto¨.

Pocos meses después, por primera vez, cae polvo de oro sobre una mujer en medio de un servicio y se mantuvo cayendo durante alrededor de un mes. No ocurrió más este tipo de señales hasta marzo 2018 y no ha parado de suceder en cada cruzada, servicio, casa de paz y hogar de los hijos de Casa de Gloria y a gente que ha bebido y honrado este manto.

MI SEGUNDO ENCUENTRO SOBRENATURAL

El segundo encuentro sobrenatural más importante que tuve fue en septiembre del año 2017 y fue así:

Una madrugada en intimidad orando, vino sobre mí el Espíritu Santo de tal manera que pensé que moriría. Me sobrecogió un amor y una gloria tan grande que quedé sin poder respirar creo que durante más de dos minutos. Pasé horas en el suelo fulminado por la Gloria de Dios sin poder recuperarme. Sentía fuego desde mi cintura hasta mis pies. Pude entender en ese momento que Dios me había dado la unción y la gloria que tanto estaba buscando por años.

Fueron varias semanas consecutivas las que estuve bajo el poder de Dios como jamás había experimentado donde quiera que iba. Eran como corrientes eléctricas y fuego líquido que bajaban por mi cabeza hasta los pies y subía, acompañado esto de lágrimas incontenibles. Recuerdo que una vez intenté afeitarme y miraba en el espejo cómo mis lágrimas eran incontenibles. Tuve que postrarme al suelo para adorar esa presencia tan gloriosa que estaba sobre mí.

Testimonio Sobrenatural

Al día siguiente después de la visitación del Espíritu Santo, vi a una vecina que tenía una hernia grande en su ombligo, oré por ella y al instante desapareció su padecimiento. El domingo de esa misma semana, traen al servicio un bebé de 4 meses que había nacido sin la cabeza del fémur. Tenía una pierna más corta que la otra y creció ante la cámara cuando oramos por ella. Poco tiempo después, sus padres la llevan a hacerle los rayos X por segunda vez y vienen a testificar que Dios había creado el hueso faltante donde antes no había para el asombro de ellos y de los médicos del caso.

En mi libro ¨Cómo convertirse en un hacedor de Milagros, Señales y Maravillas¨ que próximamente estará disponible, explico cómo llegué a este encuentro con el Espíritu Santo y cómo usted también puede lograrlo. Porque este encuentro no fue por simple soberanía de Dios, ni tampoco me tomó desprevenido; fue un encuentro buscado y provocado. Por lo que usted será inspirado y retado a tenerlo si se posiciona para ser empoderado.

Conclusión de mis dos encuentros:

  • El primer encuentro fue con JESÚS; el segundo fue con el ESPÍRITU SANTO.
  • El primer encuentro fue con la SALVACIÓN; el segundo fue con la UNCIÓN.
  • El primer encuentro me habilitó para ENTRAR al cielo; el segundo me habilitó para TRAER el cielo.
  • El primer encuentro transformó mi VIDA; el segundo transformó mi MINISTERIO.
  • El primer encuentro me benefició a ; el segundo fue para beneficiar a MUCHOS.
  • El primer encuentro fue por Dios perseguirme; el segundo por yo perseguir a Dios.

Porque este encuentro no fue por simple soberanía de Dios, ni tampoco me tomó desprevenido; fue un encuentro buscado y provocado. Por lo que usted será inspirado y retado a tenerlo si se posiciona para ser empoderado.

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